Tras la lectura de su segundo libro "Palabrotalogía" ya comentado en este blog y el buen sabor que dejó, he leído este otro que me parece muy interesante también. Si bien, al estar desprovisto del componente tabú de las palabras que se analizan en la otra obra, puede resultar menos divertido, es un texto muy ilustrativo del origen y etimología de las palabras. Es didáctico en cuanto a que juega con las palabras desde un campo semántico y no como una enumeración de lexemas con su etimología. Es instructivo porque trata sobre cultura general y, muy especialmente de cultura clásica. Tiene capítulos muy interesantes y otros un poco más farragosos pero sin duda es un acercamiento a la lexicología y la etimología muy acertado y divertido. Además, estimulando el universo de los lexemas que analizan hace que el lector piense en muchos otros provenientes de la misma raíz con lo que se incrementa siempre agradable sensación de estar aprendiendo cosas. Esto se ve especialmente en los capítulos finales al hablar de la formación de los neologismos recurriendo a raíces grecolatinas. Y cómo la formación de las palabras, y por ende, de la realidad, tiene una motivación muy concreta y no es arbitraria.
Lo recomiendo también.
jueves, 10 de septiembre de 2015
viernes, 4 de septiembre de 2015
Mi comentario a "Lo que no te mata te hace más fuerte" de David Lagerkrantz
Mezcla brutal de sensaciones contrapuestas las que tengo recién terminado de leerlo pero me quedo con que merece la pena y con los buenos ratos que me ha hecho pasar. Al margen de que no es más que un relato, sin mayores pretensiones literarias, tiene muchas cosas dignas y otras menos buenas.
Quizá, empezando por lo menos bueno, uno de los handicap es que empieza uno a leerlo siempre con el prejuicio de que no es el autor de la trilogía anterior y con cierto recelo sobre lo que se puede encontrar. El primer capítulo tampoco ayuda, pues, al ser muy explicativo, toca un poco las narices al lector empedernido de la saga que asume como personal y por tanto es experto conocedor de la vida de los protagonistas. También echo en falta en la estructura del relato más harmonía entre las tres partes, pasando del planteamiento al desenlace más rápido de lo que quizá se espera, aunque, bien mirado, puede ser también un síntoma de que se hace corta por lo mucho que atrapa. Pero no me engaño, lo cierto es que si hubieran tenido mil páginas más cada una de las otras novelas, también se me habrían hecho cortas. Y lo positivo, que es bastante.
Si bien nuestra heroína ocupa un lugar mucho más destacado durante la segunda parte, la verdad es que se le echa en falta bastante durante la primera mitad del libro, tanto, que el lector llega a plantearse si es que será demasiada mujer, demasiada personalidad para el autor. Ahora bien, es Mikael Blonkvist quien ocupa un lugar destacado y, para mi gusto, es el personaje más reconocible. Lisbeth no defrauda después y durante todo el desenlace nos vuelve a cautivar y hacer sentir como si fuera parte de la familia pero es cierto que ocupa menos protagonismo que en las novelas anteriores. Es ese lazo íntimo con la heroína de la historia el que hace que no puedas desengancharte y que te sumerjas perfectamente en la trama viéndose el lector como un espectador más de todo lo que está ocurriendo. La trama sobre la que se urde la novela quizá es un poco más compleja que en las anteriores, muy técnica, aunque muy interesante, Pero muy por encima de entenderla lo que atrapa es cómo evolucionan los personajes en virtud de su personalidad tan bien creada por el autor original.
Así que, en líneas generales, pese a faltar Stieg Larsson, considero digna sucesora de la saga esta novela en cuanto que nos sumerge y nos hace vibrar. No es la que más me gusta, pero todos los que leyeron las otras tres, si se enfrentan a este texto sin prejuicios, revivirán a esos personajes de los que, cuando terminábamos el tercer libro creíamos que nos teníamos que despedir para siempre.
Quizá, empezando por lo menos bueno, uno de los handicap es que empieza uno a leerlo siempre con el prejuicio de que no es el autor de la trilogía anterior y con cierto recelo sobre lo que se puede encontrar. El primer capítulo tampoco ayuda, pues, al ser muy explicativo, toca un poco las narices al lector empedernido de la saga que asume como personal y por tanto es experto conocedor de la vida de los protagonistas. También echo en falta en la estructura del relato más harmonía entre las tres partes, pasando del planteamiento al desenlace más rápido de lo que quizá se espera, aunque, bien mirado, puede ser también un síntoma de que se hace corta por lo mucho que atrapa. Pero no me engaño, lo cierto es que si hubieran tenido mil páginas más cada una de las otras novelas, también se me habrían hecho cortas. Y lo positivo, que es bastante.
Si bien nuestra heroína ocupa un lugar mucho más destacado durante la segunda parte, la verdad es que se le echa en falta bastante durante la primera mitad del libro, tanto, que el lector llega a plantearse si es que será demasiada mujer, demasiada personalidad para el autor. Ahora bien, es Mikael Blonkvist quien ocupa un lugar destacado y, para mi gusto, es el personaje más reconocible. Lisbeth no defrauda después y durante todo el desenlace nos vuelve a cautivar y hacer sentir como si fuera parte de la familia pero es cierto que ocupa menos protagonismo que en las novelas anteriores. Es ese lazo íntimo con la heroína de la historia el que hace que no puedas desengancharte y que te sumerjas perfectamente en la trama viéndose el lector como un espectador más de todo lo que está ocurriendo. La trama sobre la que se urde la novela quizá es un poco más compleja que en las anteriores, muy técnica, aunque muy interesante, Pero muy por encima de entenderla lo que atrapa es cómo evolucionan los personajes en virtud de su personalidad tan bien creada por el autor original.
Así que, en líneas generales, pese a faltar Stieg Larsson, considero digna sucesora de la saga esta novela en cuanto que nos sumerge y nos hace vibrar. No es la que más me gusta, pero todos los que leyeron las otras tres, si se enfrentan a este texto sin prejuicios, revivirán a esos personajes de los que, cuando terminábamos el tercer libro creíamos que nos teníamos que despedir para siempre.
martes, 25 de agosto de 2015
Mi comentario a "Palabrotalogía" de Virgilio Ortega
Un acierto. Original, divertido y sin pelos en la lengua. Todo un tratado de la interdicción y las palabras tabú pero devolviéndole precisamente a esas palabras disfémicas su alcurnia y su mapa genético. No es una relación de palabras soeces. No se lee o consulta como un diccionario etimológico. Son las palabras narradas en su salsa, de una forma muy original. Como filólogo aplaudo esta manera de mostrar las palabras y su etimología pero además, hacerlo basándose en sus campos semánticos y en un formato de narración novelada divertida y amena. Tanto es así que ya he empezado con "Palabrología", su obra anterior que me está encantando y que ya comentaré en la próxima entrada. Es muy didáctico y recomendable para todos esos chicos que empiezan con el latín (convenientemente que hayan cumplido al menos los 16 años) y que van a descubrir la magia de las palabras, su historia, a menudo divertida y siempre coherente. Es fascinante. Me llamó mucho la atención, cuando leí la trilogía de Escipión y de Trajano del gran escritor y amigo Santiago Posteguillo, cómo se esforzaba en utilizar los términos que nos han llegado del latín en su contexto histórico, propiciando un deleitoso aprendizaje al lector. Allí era implícito. Aquí es explícito. Es un constante aprendizaje, tanto de etimología como de cultura clásica, en un viaje en el tiempo muy sui generis a los rincones más oscuros de Pompeya. Seguimos, pues, com Palabralogía que tiene aún más aporte cultural y filológico por la amplitud de su temática.
Muy ameno, divertido y recomendable.
Muy ameno, divertido y recomendable.
martes, 18 de agosto de 2015
Mi comentario a "Psiquiatras, psicólogos y otros enfermos" de Rodrigo Muñoz.
Se trata de una novela con la que te ríes y a veces, te desternillas. Busca el punto de ternura y moraleja que consiguen otros autores como David Safier pero le falta algo a mi juicio en este sentido. Se pone demasiado serio en un contexto más de comedia, un cambio de tono. Demasiado explícito en ese aspecto. Eso sí, tiene momentos muy brillantes en los que no puedes dejar de reír. Con una construcción simple aunque bien escrito, el protagonista narra en primera persona las vicisitudes con especialistas que, al cabo, no están mejor psíquicamente que él. Padece una parafasia que le hace tergiversar palabras y actividades cuando se pone nervioso. Esto ocurre tanto como protagonista en estilo directo, como, curiosamente, como narrador. Como digo hay momentos muy brillantes. La parte moral, la familia, la denuncia de la hipocresía, etc., existen y está bien.
Se pasa un buen rato. Un personaje muy verosímil de esos que crees que conoces personalmente o que podrías ser tú.
Bueno para pasar un rato agradable y sonreír.
Se pasa un buen rato. Un personaje muy verosímil de esos que crees que conoces personalmente o que podrías ser tú.
Bueno para pasar un rato agradable y sonreír.
sábado, 8 de agosto de 2015
Mi comentario a "Un asunto pendiente" de John Katzenbach
Otro thriller psicológico de este autor, para mí uno de los máximos exponentes del género. No he leído ninguna novela suya que me haya defraudado. Todas consiguen tenerme absorto y robarle tiempo al sueño. Bien escrita y traducida, sigue todas las reglas que hacen de ella una novela de intriga apasionante, que no puedes quitártela de la cabeza y a la que le buscas huecos siempre que puedes para seguir leyendo. El ritmo es vertiginoso y los personajes y situaciones son verosímiles. Descripciones intensas y que contribuyen a la dramatización.
Si "El Profesor" o "El psicoanalista" me hicieron conocer a este escritor y valorarlo entre los mejores del género, esta novela no hace más que confirmarlo. Y lo mejor, a diferencia de otros grandes como John Verdon "Sé lo que estás pensando" y toda la saga de Gurney o Don Winslow "El poder del perro", "salvajes", etc., es que su producción es más abundante que la de estos. En caso de libros, lo bueno, si mucho, más tiempo bueno.
Muy recomendable.
Si "El Profesor" o "El psicoanalista" me hicieron conocer a este escritor y valorarlo entre los mejores del género, esta novela no hace más que confirmarlo. Y lo mejor, a diferencia de otros grandes como John Verdon "Sé lo que estás pensando" y toda la saga de Gurney o Don Winslow "El poder del perro", "salvajes", etc., es que su producción es más abundante que la de estos. En caso de libros, lo bueno, si mucho, más tiempo bueno.
Muy recomendable.
sábado, 1 de agosto de 2015
Mi comentario a "Casualidades coincidencias y serendipias de la historia" de Gregorio Doval.
Se trata de un compendio de historias, escritas casi como referencias o pequeños artículos, que tienen en común la casualidad, serendipia o coincidencias más o menos asombrosas. Hay capítulos muy brillantes pues algunas se conocen más pero otras parecen auténticos milagros. Se pasa muy buenos ratos y no deja de sorprender al mismo tiempo que instruir pues son pequeñas lecciones de historia expuestas sin mucha (por no decir totalmente ausente de literatura) pero eso no es lo que importa en esta obra.
Mi Comentario a "Breve historia de la conquista del Oeste" de Gregorio Doval
Se trata de una obra de divulgación histórica amena, aunque con demasiados saltos en el tiempo que la hacen para mi gusto un poco reiterativa. Ilustrada con fotos muy interesantes y sobre todo una buena manera de conocer mejor la forma de ser y de pensar de los estadounidenses, sobre todo en aquellas costumbres que más nos llaman la atención.
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