viernes, 24 de abril de 2015

Mi comentario a "El lector del tren de las 6.27".

Una novela corta pero muy bonita. Destila un amor por la literatura muy hondo y resulta muy fácil empatizar con el protagonista en quien es difícil no verse reflejado en algún momento de la vida. Escrita con muy buen gusto, contiene momentos de humor soberbios jugando incluso con temas escatológicos pero tratados de forma brillante. En el fondo, una historia de amor que llena de color y calor las vidas frías y monótonas.
Muy recomendable para todos y muy especialmente para adolescentes que están en ese momento en el que pueden desarrollar un placer por la lectura que, a la postre, será uno de los mejores legados que podamos dejarles.

domingo, 19 de abril de 2015

Mi comentario a "La luz que no puedes ver"

Se trata de una novela mágica. Sí, mágica. De esas que te encuentras temiendo que tu próxima lectura no va a estar a la altura del listón que dejaron las anteriores y va y te sorprende una vez más la literatura con una obra llena de sensibilidad, de amor, amor  por las personas, por la familia, por la literatura, por el conocimiento, por las cosas aparentemente pequeñas. Es una deliciosa novela muy bien escrita. Se disfruta tanto del contenido como de la forma de narrarlo, del lenguaje, de la estructura temporal.
Con el telón de fondo de la guerra, de la ocupación alemana de Francia y de la liberación por parte de los aliados, se entreteje una trama donde los personajes desbordan, donde se introducen elementos que recuerdan a nuestras mejores lecturas de leyendas y cuentos. La sensibilidad con la que describe el mundo de una chica ciega es preciosa y muy ajustada, lo digo cono conocimiento de causa, a la realidad. Pero se describe con todos los sentidos, lo que hace palpitar y disfrutar aún más de la belleza de esas descripciones.
La condición humana, y por encima, la bondad.
Es precioso
Un 10.

jueves, 16 de abril de 2015

Mi comentario a "Número Cero" de Umberto Eco


Se trata como en otras obras de ficción del genial semiólogo italiano de,  siempre a mi juicio, un ensayo novelado. Una trama normal, no esperemos encontrar alta literatura, alberga, en su interior, una serie de reflexiones sobre la sociedad y muy concretamente sobre la gestión y el dominio de la información que son muy interesantes. Brillante me parece el análisis que hace de la noticia en el tiempo de la novela (1992) que dista poco de la realidad contemporánea. La constante dicotomía entre si el periódico (o el medio de comunicación)  crea las noticas o la realidad confecciona un periódico están presentes en el fondo de la trama con análisis muy acertados. La trama  es entretenida y sirve al tiempo, como ficción histórica.
Un 7 sobre 10. Merece la pena mucho las reflexiones que suscita sobre la perspectiva aunque el valor literario en cuanto al uso del lenguaje no sea sublime.

sábado, 11 de abril de 2015

Mi comentario a "La Templanza" de María Dueñas

Pero ¡Qué bonito escribe María Dueñas!. Delicioso. Me encantaron los dos anteriores. Éste, a mi juicio, los supera en el manejo del lenguaje, en las descripciones que se viven, disfrutan y transportan. Muchas cosas buenas se puede destacar de la manera de escribir que elevan esta novela a literatura de altura. Una de las que más me gusta es el juego con los tonos del lenguaje. Cada personaje tiene un tono, no solo un geolecto o dialecto debido al origen geográfico, sino también un fasolecto y un idiolecto basados en el resto de condiciones, al igual que ocurría con "El tiempo entre costuras", pero más si cabe, habida cuenta de la mezcla tan variopinto de personajes que aparecen en la novela. Ese aspecto enriquece mucho la narración pues la escritora los conjuga de forma magistral. En cuestión de contenido, sin adelantar nada para quien no lo haya leído todavía, la novela es rica en acción, hasta el punto que, si se llevara a la televisión, cada capítulo podría coincidir exactamente con uno de la serie, pues en todos ocurren cosas que mantienen al lector pegado al libro y robándole horas al sueño. Es magnífica. El amor con todos sus vértices que marca el carácter, las miserias y las virtudes de las personas, la aventura a raudales, hasta el punto que en ocasiones parece una comedia de enredo propia del Siglo de Oro o de Shakespeare, la historia viva de ciudades, pintadas con maestría gracias a la prosa, en ocasiones lírica, de la autora, etc.
Magnífico. Lo único que siento de haber leído éste y el anterior, "Hombre Buenos" de Pérez Reverte en el mismo mes es que dejan un listón demasiado alto. Pero hay que alegrarse por el nivel y el prestigio que dan estos dos autores  a nuestra literatura.
Maravilloso: Un 10.

domingo, 29 de marzo de 2015

Mi comentario a "Hombres Buenos" de Arturo Pérez-Reverte

    Magnífico. fundamental, de obligada lectura, perfecto, medido, didáctico, instructivo, elegante. Estos son algunos de los calificativos que me suscita la lectura del último libro del maestro Pérez Reverte, “Hombres buenos”. Es sublime en forma y contenido. 
    En cuanto a la forma, es perfecto, fiel a su estilo de una sintaxis clara, brillan como siempre, pero si cabe más depurados, los adjetivos predicativos que consiguen en una palabra que el lector sienta lo que a otros autores les cuesta páginas. Riqueza de vocabulario, de época y actual, abundancia como digo de adjetivos empleados con maestría y todo bajo la máxima del sujeto, verbo y complementos. Una obra que se disfruta leyendo y que da la sensación al lector que está siendo testigo en el presente de algo que se leerá mucho en el futuro, esperemos. Incorpora una novedosa narración intercalada sobre el proceso de construcción de la novela que es brillante y hace que se disfrute más, comprobando el grado de fiabilidad histórica de la lugares y personajes.  
    Y qué decir del contenido. Es una de las máximas del autor. El momento histórico en que España pudo subirse al carro de la ilustración y los riesgos y las peripecias de quienes se atrevían a apostar por ello. La lucha de la luz contra el oscurantismo y, de fondo, además de la filosofía, la filología y la devoción por los libros.
    Quien busque aventura, la encontrará al nivel que en Abatiste, quien busque una trama bien urdida, la encontrará al estilo del Maestro de Esgrima, quien busque los personajes sólidos propios del autor los encontrará, con cuajo, como suele catalogar él mismo, con ideas propias y evolución verosímil. Incluso pasajes de erotismo, pero no del zafio y vulgar tan en boga en los últimos tiempos en literatura, sino del elegante, del maduro.
    Es genial. No es recomendable. Debe ser de obligada lectura porque probablemente lo será en el futuro.
Para terminar citando la propia cita de la Enciclopedia que hace el autor en el último capítulo, creo que resumo el alma de este libro que tanto se disfruta:
 “Son los hombres inspirados los que iluminan al pueblo, y los fanáticos quienes lo extravían. Pero el freno que debe oponerse a los excesos de estos últimos no debe, en absoluto, coartar la libertad tan necesaria a la verdadera Filosofía”.

Un 10.

domingo, 15 de marzo de 2015

MI comentario a "La mano de Midas" de Antonio Parra

Una novela negra interesante, para leer del tirón por su buen ritmo. Uso muy equilibrado de recursos estilísticos. Metáforas descriptivas de altura y una delicia para los que tenemos la suerte de conocer bien nuestra querida Cartagena. Personajes muy creíbles y situaciones y guiños a las tradiciones muy acertadas. En el transcurso de la novela aparecen personajes secundarios de mucha altura que evolucionan y se dibujan con mucha personalidad y verosimilitud.

jueves, 19 de febrero de 2015

Mi comentario a "Los innovadores" de Walter Isaacson.

Se trata de un ensayo que va más allá de una crónica de la historia de la informática para revelar cómo las grandes ideas que han hecho grandes cambios en la sociedad han sido fruto de la cooperación y del trabajo en equpo. De extraer la excelencia de cada cual por muy apartadas que estén unas formas y otras de pensar. Se aprende mucho, como ya ocurría con la biografía de Steve Jobs, escrita por el mismo autor. Es divertido pues, como allí, la narración de la historia está salpicada de curiosidades y serendipias que la hacen amena e interesante.